miércoles, 2 de enero de 2013

Saliendo del caos...

Bueno ya he leído la primera escena del primer acto, denominada el caos y me dispongo a explicároslas. La escena está dividida en diferentes apartados, así como pequeños puntos o preguntas que son los siguientes:

Pero ¿qué había antes?
Famosa pregunta que muchos nos hemos planteado...  ¿O no?
Pues en este apartado se habla del primero de los orígenes, el cual es especial, ya que es el primero de todos. La creación no es sólo de materia, sino de espacio y de tiempo. Pero realmente no sabemos casi nada de nuestros orígenes, es decir, del principio del universo.

El horizonte de nuestros conocimientos
Por lo que hoy sabemos, el Big Bang se puede señalar como el momento en que las nociones del espacio y del tiempo empiezan a usarse. El Big Bang es el comienzo de la historia tal y como la conocemos hoy en día. En el modelo del Big Bang sólo hay un espacio  uniforme y lleno de luz y de materia que se expande y aunque nos cueste de imaginar...¡se sabe que es así!

¿Y Dios?
Bienvenidos a otra gran pregunta hecha por los siglos de los siglos.
Es verdad que la versión científica del comienzo de la historia tal y como la conocemos hoy en día es muy parecida a la que explican muchas religiones, pero no hay que olvidar que la ciencia intenta comprender el mundo mientras que las religiones se atribuyen el hecho de darle un sentido a la vida.
No obstante, en las mitologías, el caos se relaciona con el agua y la oscuridad mientras que en la cosmología moderna está constituido por calor y luz.
En este pequeño apartado del libro hay una pregunta la cual me ha parecido muy interesante. ¿Tendremos con nosotros la memoria del universo? Podéis comentar que os parece esta pregunta, a mí me ha llamado mucho la atención.
Dejando la pregunta de lado, es verdad que las estrellas nacen y mueren después de vivir varios millones de años y esto se confirma con tres comprobaciones:
El mundo no ha existido siempre, está cambiando y este cambio se aprecia en el paso de lo menos eficaz a lo más eficaz (de lo simple a lo complejo).
Pasando a otro punto que nunca me había parado a pensar, la máquina para retroceder en el tiempo es el telescopio, ya que nos permite ver estrellas o cuerpos del espacio que hace millones de años luz que han existido... La velocidad de la luz a escala universal es una cifra insignificante. Nunca se puede ver el estado presente  del mundo, por eso el telescopio es una máquina para retroceder en el tiempo (cuanto más lejos esté lo que nosotros observamos, de más tiempo será la imagen que percibimos). Cuanto más se retrocede en el pasado más opaco se vuelve el universo.

Las pruebas del Big-Bang
El Big Bang se apoya en un conjunto de observaciones y en un sistema matemático capaz de reproducir sus
valores numéricos. Una de las observaciones es que las galaxias se alejan unas de otras a velocidades proporcionales a su distancia. Si volvemos hasta hace unos 15000 millones de años, el universo es más denso y la temperatura aumenta. Otras pruebas serían la edad del universo, de los átomos, y de nuestros fósiles...

Los fósiles del espacio
Los fósiles del espacio son fenómenos físicos de los tiempos más antiguos del cosmos y cuyas características nos permiten reconstituir el pasado, ese pasado que tanto nos interesa. Por ejemplo: la luz está constituida por partículas que llamamos "fotones". La mayoría de ellos están viajando desde los primeros tiempos del universo y las estrellas han emitido los demás.
Los átomos de helio también son fósiles.

Lo negro de la noche
Si las estrellas fueran eternas y no cambiaran nunca, la cantidad de luz que habrían emitido en un tiempo infinito también sería infinita. El cielo debería ser extremadamente luminoso, pero hoy en día sabemos
que el cielo es oscuro porque las estrellas no existieron siempre.
El universo no es estático, se enfría y enrarece.

Me sumerjo de nuevo en el universo, en el caos todo empieza a organizarse... 

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